Reconoce y valora la morfología, fisiología y psicología del ser humano, discriminando lo normal de lo patológico, considerándolo como una integridad bio-psico-socio-cultural, armónica, desde el nivel celular hasta el nivel de tejidos, órganos, aparatos y sistemas.
Aplica los procedimientos semiológicos para establecer el diagnóstico y diagnóstico diferencial de la patología que aqueja al paciente y plantea su etiología de manera objetiva y veraz.